
Ayer veniste a Torreón, solo para verme, como siempre, y como siempre yo te di miles d excuss para q t quedases allá. Veniste a pesar d q yo estaba en una escuela medio curiosa, enorme, como muchos estudiantes y monjas. Estabas en mi casa, estabamos solos, y tu empezaste q buscar armas, sacaste una pistola muy curiosa, no tenía balas, sino jeringas, y la aguja estaba muy filosa. Desayunamos y tu no dejabas d ver esa cosa, saliste d la cocina y t quedast inmovil, no decias nada, -¿Q pasó bb? -Hugo. Era el y otra tipa, no se como entraron y lo unico q me preguntaba era por q estaban ahí. l t estaba apuntando con un arma similar a la q tu habias hecho. Tomé la cosa esa sin saber como funcionaba y me coloqué delante d ti, para el no t hiciera daño. Estaba muy asustada pero vi su cara, le dolió, seguro no me dispararía a mi. Lo acompañaba otra tipa, morena, chiquita, pero sabía q era mas gde q yo, tenía el cabello quebrado y no era rubia. No recuerdo q pasó después, yo quería salir y tu me querías ejar, mi mamá me advirtió q no t podías dormir en mi casa, y tu comenzast a decirm q t ibas con la otra tipa, supe q vivía sola y creo q tenía un bb, pero el bb nunca estaba con ella. Estabas sentado al lado d mi mamá y empezast a dejarm tus cosas q no t servirían, t las aventé en la cara con todas mis fuerzas, y tu las volvist q aventar a mi cama, t las tiré d nuevo a la cara, disfrutaba los segundos en q veía q t podía lastimar d nuevo, esto no puede terminar.

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